
Un enjambre de insectos alados aparece cerca de una ventana o alrededor de una lámpara, una noche de verano. El primer reflejo suele ser pensar en las termitas, con la preocupación que eso conlleva. Saber distinguir las hormigas voladoras de las termitas aladas se basa en algunos detalles físicos precisos y en el contexto de aparición de estos insectos en su hogar.
Galerías en la madera: las hormigas carpinteras, un riesgo subestimado
Antes de hablar de morfología, hay un punto que merece ser mencionado. Asociamos espontáneamente los daños a la madera con las termitas. Las hormigas carpinteras, en cambio, a menudo pasan desapercibidas.
Estas hormigas no comen madera, a diferencia de las termitas. Sin embargo, excavan galerías extensas en las estructuras para instalar su colonia. El resultado estructural puede ser comparable: vigas debilitadas, aserrín fino expulsado fuera de las galerías, crujidos sospechosos.
Profesionales de la lucha contra plagas han informado en los últimos años un aumento de las intervenciones relacionadas con las hormigas carpinteras, con daños que a veces se confunden con los de las termitas durante el diagnóstico inicial. Distinguir hormigas voladoras o termitas no es solo una curiosidad entomológica, es un paso que orienta todo el tratamiento.

Antenas, alas y tamaño: tres criterios visibles para identificar el insecto
¿Ha capturado un espécimen o tomado una foto clara? Tres áreas del cuerpo permiten decidir.
Las antenas
La hormiga voladora tiene antenas dobladas, en forma de codo marcado. Forman un ángulo agudo, fácil de detectar incluso a simple vista. La termita alada, en cambio, tiene antenas rectas o muy ligeramente curvadas, que se asemejan a un pequeño rosario de perlas alineadas.
Las alas
Este es el criterio más fiable. En la termita, las cuatro alas son del mismo tamaño y sobresalen claramente del abdomen. En la hormiga alada, las alas delanteras son más grandes que las traseras. Esta diferencia es evidente cuando el insecto está posado sobre una superficie clara.
El tamaño y la silueta
La hormiga voladora presenta un cuerpo segmentado con una cintura muy fina entre el tórax y el abdomen, esa famosa “cintura de avispa”. La termita tiene un cuerpo más recto, casi cilíndrico, sin estrangulamiento visible. Su color es generalmente más claro, tirando hacia el beige o el marrón claro, mientras que la hormiga alada suele ser oscura, negra o marrón oscuro.
- Antenas dobladas y cuerpo oscuro con cintura fina: hormiga voladora.
- Antenas rectas, cuerpo pálido y cilíndrico, cuatro alas iguales: termita alada.
- Ala delantera más larga que la trasera: hormiga. Alas todas iguales: termita.
Temporada y horario de aparición de los enjambres en su hogar
¿Ha notado que estos insectos alados no aparecen en cualquier momento? El momento del enjambre da una pista valiosa.
Las hormigas voladoras salen masivamente durante los días cálidos y húmedos, la mayoría de las veces a finales de primavera o en verano. Su vuelo nupcial generalmente ocurre a plena luz del día o a finales de la tarde, a menudo después de una tormenta.
Las termitas, en cambio, suelen enjambrar por la tarde o por la noche, atraídas por las fuentes de luz. En Francia, los géneros Reticulitermes y Kalotermes no enjambran en las mismas épocas del año, lo que permite afinar el diagnóstico según la temporada exacta de observación.
Un enjambre masivo alrededor de una lámpara exterior después de la caída de la noche apunta más hacia las termitas. Una nube de insectos alados oscuros en pleno julio, cerca de una terraza o una piscina, indica hormigas voladoras.
Comportamiento e indicios en el suelo: lo que el insecto deja atrás
Más allá de la apariencia, el comportamiento del insecto y las huellas que deja ayudan a confirmar la identificación.
Después del enjambre, las termitas pierden sus alas casi inmediatamente. A menudo se encuentran pequeños montones de alas translúcidas al pie de las ventanas, en los alféizares o cerca de los puntos de luz. Las hormigas aladas conservan sus alas más tiempo después del vuelo.
Al observar los alrededores, busque estas señales:
- Cordones de tierra en las paredes o los cimientos: es un indicio clásico de la presencia de termitas subterráneas, que construyen estos túneles para moverse a cubierto de la luz.
- Aserrín fino, similar a polvo de madera, al pie de una viga o un marco de puerta: signo probable de hormigas carpinteras en actividad.
- Filas organizadas de hormigas sin alas, conectando un punto de agua a un nido: las hormigas forman columnas visibles, las termitas nunca están a la vista.

Termitas o hormigas voladoras en la casa: cuándo actuar rápidamente
Detectar hormigas voladoras aisladas en verano, cerca de una ventana abierta, no es alarmante. Es un fenómeno estacional relacionado con el vuelo nupcial. Algunos individuos entran por casualidad, atraídos por la luz.
La situación cambia si encuentra alas en el suelo dentro de la casa, en cantidad, sin haber abierto las ventanas. Esto sugiere que el enjambre proviene del interior del edificio, lo que, en el caso de las termitas, significa que hay una colonia instalada en la estructura.
La presencia confirmada de termitas en una casa requiere un diagnóstico profesional. En Francia, algunas comunas están clasificadas como zona de riesgo de termitas, lo que impone obligaciones regulatorias en caso de venta. Un diagnóstico de termitas es obligatorio antes de cualquier transacción inmobiliaria en estas zonas.
Para las hormigas carpinteras, la urgencia es menor, pero el tratamiento sigue siendo necesario si se detectan galerías en elementos estructurales. Ignorar el problema durante varias temporadas puede llevar a reparaciones estructurales costosas.
La distinción entre estos dos insectos se basa en detalles accesibles: la forma de las antenas, la simetría de las alas, el color del cuerpo, la hora de aparición. Un espécimen capturado en un frasco o una foto clara a menudo son suficientes para orientar el diagnóstico antes de llamar a un profesional.